domingo, 3 de junio de 2012

Enrique Rubio Romero

DESNUDO

360º alrededor de si mismo. Una visión global del vacio, de la nada, del lugar donde todo puede pasar y con la tranquilidad de que nada tiene por que hacerlo, desde lo infinito de la imagen fija, desde la verdad de la transparencia.

NAKED
360º around itself. A global approach of emptiness, of the void. A global approach of the place where everything can happen and with the tranquility that nothing has to happen; from the infinite of a fixed image, from the truth due to the transparence.



miércoles, 30 de mayo de 2012

Vacío, límite, horizonte

Miro hacia el horizonte buscándome a mí mismo, porque el horizonte es el límite de mis ojos, y el horizonte es de bronce, es antiguo, es fuerte. Y la cuchilla de luz, que pasa bajo las nubes, recorta los límites de mi ser.  Miro hacia las cumbres de las montañas, porque sé, en el fondo, que jamás tocaré la cúspide de roca que las corona. El horizonte que marca el oriente y el occidente de mi existencia. Son los límites, los confines de la realidad, tal vez de la mía, la muralla  levantada por desconocidos, sin saber qué guardan o a quien protegen. El abandono es el abismo en el que se precipitan los océanos, el lugar de los monstruos, de las alas de los dragones. Las alas negras y transparentes, que quieren atrapar el viento. Quiero ir hacia el abandono, que es el vacío, quiero encontrar la sombra de mi existencia, lo que yo soy.  El vacío es el límite, y necesito tocar los límites para definir mi existencia, mi identidad mi sangre, una sangre marcada de muerte y de vida, una sangre de tierra gris, de cemento y cal mezclada. Todos dejamos muertos por el camino, todos dejamos abandonos y vacíos, todos somos horizontes vivos de espacios muertos, de muertes sin anunciar, inesperadas, injustas, intermitentes, desencajadas, deseadas, doloridas, placenteras…los muertos de nuestros recuerdos gritan por las noches, nos despiertan en medio de tumultos espirituales. Los muertos llenan los espacios vacíos, muertos que son recuerdos, que son impresiones, que son presencias que jamás conoceremos. La vida parece arrastrarse por debajo de la puerta, y yo la amo y la busco, como busco unas manos que se arrastren por mi cuerpo, que marque los límites de mi piel, que señale la frontera entre mis adentros y la luz que me baña. El vacío es el límite y yo te necesito, porque no quiero perderme como tinta en el agua.

martes, 29 de mayo de 2012

Diego Llorente Domínguez

"Espacios indefinidos I"/"Undefined space I".
 
Barreras, bordes... lugares sin dueño.
    Barriers, borders... places without owner.
 



viernes, 25 de mayo de 2012

MORILLE-KEDARTE 2012


Cuando uno observa por primera vez la obra de LATIDOS DEL OLVIDO, las palabras que primero se te vienen a la cabeza son:

Decrepitud,
Abandono,
Recuerdos,
Olores mutados,
Espacios intervenidos,
Aire fresco,
Resurrección,
Melancolía,
Sombras,
Relecturas,
Remembranza eterna,
Inexorable fin...
Vida in memoriam.


Estos artistas y las aportaciones de sus colaboradores de la palabra, abren su obra a una relectura de espacios olvidados, unos abandonados per secula seculorum, otros muestra de un pasado que se fue y a expensas de un futuro nuevo, son cantos a la resurrección de momentos pretéritos, son recuerdos revitalizados en la revisión del espacio y sus objetos, es la plasmación de una poética del tiempo, el intento de dar una solución iconográfica al concepto del memento mori, redefinir la idea de la vanitas en nuestro mundo contemporáneo, bajo la visión neo-antropomórfica de la sociedad actual, en una redefinición de valores y conceptos vitales que han mutado en la confrontación del positivismo y la espiritualidad. Y es ahí, donde desde la razón, el dinamismo, la proporción, la aleatoriedad, el orden y la expresión, Paye, Javier, Kike y Diego, devuelven estos espacios a una nueva vida efímera en el mundo físico, que torna eterna en la metafísica del recuerdo.

sábado, 12 de mayo de 2012

KEDARTE 2012

El colectivo “Latidos del Olvido” participará en Kedarte con las intervenciones de Iván del Arco, Sr. Arribas, Diego Llorente, Paye Vargas y Enrique Rubio.

#kedarte2012 se realizará los días 18, 19 y 20 de Mayo en Morille, Salamanca. El encuentro girará en torno a tres pilares: arte, tecnología y desarrollo del medio rural. Organizado por La Lata Muda cuenta con la colaboración de:




jueves, 10 de mayo de 2012

Detritus-Landia II

Somos carne.

Y sin embargo enfrentamos la carne con una arcada. Las tripas del animal del que nos nutrimos, las tripas de una sociedad que consume, deglute y  expulsa nos dan asco. Nuestro interior nos da asco, por eso hemos metamorfoseado nuestra materia en un espacio corporal aséptico, bienvenidos al Disney de la carne. Esta es la ridícula solución provisional a la que nos hemos agarrado, la que plastifica la piel para negar el tiempo y la enfermedad.
Somos herederos de una tradición que asquea la realidad corporal, que separa quirúrgicamente la podredumbre de la razón. Somos presos de todo tipo de dualismos materia-alma, naturaleza-cultura, mujer-hombre que hemos aprendido como verdades irrefutables desde la fe y la filosofía; así prendados de la idea platónica del alma quedamos atrapados en un mundo sin extensión, hologramas de una vida incompleta, seres descarnados y creíamos “divinos”. Pero eso era entonces….
Ahora cerramos la escotilla desde el otro lado, temerosos del virus invasor de la conciencia, hemos construido sofisticados mataderos del yo, del nosotros. Entregamos fácilmente nuestra alma para convertirnos en zombis, carne desposeída. Alegres víctimas no inocentes en procesión hacia el Gran Sacrificio intercambiando plenitud por un simulacro acharolado. Pero está bien, nos decimos.  Está bien, convencidos de estar viviendo un borrador, la previa a un partido decisivo.
Y sin embargo somos esa carne que despreciamos por su gravedad y por ser recuerdo constante de la única certeza que quisiéramos olvidar. Somos esa carne de la que cuelga un reloj como una argolla y que va desprendiendo su lastre a diario, allí quedan las escamas entre las sábanas de nuestra cama (constato admirada cada mañana cuánta muerte había en mí ayer). Carne embutida en una idea de nosotros que nos constriñe y que nos libera a veces. Un cuerpo que ha aprendido a vivir.
Proponemos una terapia de choque: proponemos un espejo que nos devuelva una imagen apropiada de nosotros y del mundo que habitamos. Y una estrategia táctil de reapropiación, seguros de que no podremos ignorar lo que ya hemos tocado y manipulado. Proponemos descubrir que no somos ángeles incorpóreos sino materia hecha verbo, materia que huele, suda, materia corrompible, materia que piensa, materia que ama.
Somos Carne, carne torturada, clasificada, marcada, carne que se embota y se consume. Pero además seres encarnados que aman.
Carne que ama.

Eva Lavilla Rey 

We are meat.

Nevertheless, meat makes us retch. Innards of the animal that feeds us, innards of a society which consumes, swallows and expulses, makes us sick and disgusted. Our inside sucks, therefore we have metamorphosed our matter into an aseptic and corporal space, welcome to Disney meat. This ridiculous temporary solution we have clung to, the one which laminates our skin in order to reject the time and the disease.
We are the inheritors of tradition that is fed up with the corporal reality that surgically divides rottenness and reason. We are the prisoners of every dualism of a body-soul, nature-culture, man-woman we have learnt as irrefutable facts from faith and philosophy; thus captivated by the Platonic idea of a soul we are captured by in the non-extensible world, holograms of an unfulfilled life, the incarnated beings we once thought were “divine”.  But, that was before...
Nowadays, we close the latch from the other side, afraid of an invasive virus of the conscience, we have built sophisticated slaughterhouses of our inner selves. We easily deliver our soul in order to become zombies, dispossessed meat.  Non-innocent cheerful victims in a procession to the Great Sacrifice to exchange plenitude for a lacquered simulation. “But it is good” – we tell ourselves. “It is good” – convinced we are living a sketch, the preliminary of a crucial match.
Nevertheless, we are the meat that we reject because of its gravity and a constant memory of the only certainty we would want to forget. We are the meat, on which a clock hangs as a ring that gradually falls out its daily ballast; there between the sheets of our bed the flakes leave (I verify every morning amazed of the amount of death there was in me yesterday). Meat stuffed with an idea of ourselves that constrains us  and sometimes frees us. 
We propose a shock therapy: we propose a mirror, which gives us reflection, a suitable image of ourselves and the world we live in. And, a reappropriate tactile strategy being assured we cannot ignore that we have already touched and manipulated. We propose to discover that we are not incorporeal angels, but the matter converted into verb, matter that smells, sweats, matter that is corruptible, matter that thinks, matter that loves.
We are meat, tortured meat, and classified, marked, stuffed and consumable meat.
However, on the top of everything else, we are incarnated beings that love.
Meat, who loves.

Eva Lavilla Rey 

lunes, 7 de mayo de 2012

“La sombra del Tiempo XI” Ícaro

“La sombra del Tiempo XI”/“The shadow of the time XIÍcaro


Ícaro representa la característica humana de desear lo inalcanzable, la libertad y perecer en el intento.

          Icarus  represents the human desire for the unachievable, the freedom - and the willingness to die trying to get it.



viernes, 4 de mayo de 2012

In memoriam

Memoria, es la palabra que mejor define el espacio asolado por el tiempo y el olvido de moradores fugados, que obligados por nuevas realidades, dejaron al libre destino los designios de este espacio cárnico.

Las albas y silenciosas salas son un canto a la decrepitud, a la fugacidad del tiempo, a la nueva comprensión del concepto de la vanitas en nuestro siglo XXI. Vanitas vanitatis, vanidad de vanidades, término cuya hermenéutica se pierde en realidades superficiales, analogías eternas entre el pasado y el presente. La vanidad del progreso ha desocupado este lugar, donde otrora hedores de muerte ni siquiera presagiaban su muerte misma. Sin embargo, el verdadero significado de la vanitas es el recuerdo de la fugacidad y los límites existenciales, por lo que el tiempo es protagonista inexorable cual parca del destino que en cualquier momento corta el hilo y, súbito, todo se desvanece, esgrime el aliento de la vida. La actividad cesa, las voces tornan súbito murmullo, silencio, tan solo roto por los impremeditados y caprichosos pasos de quien burla turbar la paz de este lugar anónimo. El viento discurre entre corrientes que con sus aleatorios bamboleos generan estruendos que estremecen rompiendo los solitarios y rítmicos sonidos de las pisadas de un visitante eventual, de un aventurero que busca rescatar por un momento el recuerdo del viejo matadero. Sólo recuerdo, inútil rescate de un espacio que está sentenciado por la triada del destino y por el hombre mismo.

El abandono es metáfora de la materia, su vetusta utilidad torna analogía de su futuro, es imagen de una destrucción irremediable, realidad sin retorno. La rudeza y fuerza de su antiguo tejido industrial se desmorona bajo el espectro del abandono. Los hedores de sangre tornan cemento convertido en su propia defunción. Deceso romántico como aquel que profesaba John Ruskin, quien promulgaba la belleza de la decrepitud y el fin de una muerte anunciada, pues una arquitectura como el hombre nace, se desarrolla y se extingue. Parece que la justicia poética se ha hecho eco de este espacio. El matadero muere, y poco a poco, cambiante por la acción inconsciente de plurales acciones inconexas, muta y se desmorona lentamente, como las palabras sin lector caen en el olvido, como el silencio roto por vidrios que se resquebrajan, como los papeles de archivos derribados vuelan sin sentido, como las cuerdas se balancean cual reloj que ha comenzado su marcha atrás... ¡Oh, cruda realidad! Nada es eterno. De nuevo la muerte se muestra alegoría de la única eternidad, la rueda del mundo que nunca perece.

Y así, entre grafitis, desconocidos invitados a la última cena, las sombras refuerzan el ambiente metafísico que desprende el espacio, blanco, abandonado, espíritu tétrico que aún se respira entre las salas decadentes, recrean un órfico ambiente en continua noche, donde el blanco torna oscuridad y el negro manifiesta el patetismo de la muerte. La sombra que en otras ocasiones es doble de la realidad, se convierte en espectro e incertidumbre, imagen universal y expresionista, eco de una existencia pasada y olvidada, espejismo fantasmagórico del hoy que no atisba su futuro. Sin embargo, este ambiente dantesco, en apariencia carente de caminos, encuentra su luz en la expresión estética de la obra de Paye, Enrique, Javier y Diego, quienes dejan su impronta en efímeras intervenciones arrojadas a un futuro incierto. Sin embargo, su obra resucitará a este espacio en cada persona que lo observe y lo sienta, que lo recuerde y oníricamente traslade sus sentimientos por un momento a épocas de ferviente actividad. Sus imágenes son esas nuevas vanitas del siglo XXI, membranzas del ayer, ecos del mañana. Así, la alegoría de la muerte, el desvanecimiento irreversible, decae en pro de la resurrección de su memoria. Y de este modo, cada vez que apreciemos y sintamos su obra, dejándonos empapar por la frescura de su juventud, pensemos: per semper, in memoriam, “Carne: materia prima”.

Iván del Arco Santiago

martes, 1 de mayo de 2012

“Arte y fábrica”

El arte puede servir a propósitos variados. Puede aspirar a construir refugios y defensas contra una realidad a menudo amenazante, a ensamblar un cielo protector en el que sea posible olvidarse de lo oscuro. Tenemos así un arte tranquilizador, como un medio amable y suave en el que abandonarnos a la ensoñación o la ternura. Sí, La realidad es siempre excesiva. Pero, tarde o temprano, el arte tiene que empeñarse en lo indecible , es decir, en la tentativa de mirar realmente cómo aparecen las cosas ante nosotros, como se reúnen en constelaciones que comúnmente evitamos atender, y cómo cada una de ellas  desafía realmente nuestra capacidad de soportar. En este sentido, el arte no construye paraísos artificiales, sino que más bien es capaz de arruinarlos para arrojarnos la oportunidad de mantener la mirada ante lo que siempre esta ahí, ante el mundo en su materialidad escandalosa, ante nuestra vida tan frágil en él, nuestra vida siempre inferior a la que las teorías filosóficas, las promesas políticas o las películas de Hollywood a menudo quieren darnos. La vida del más mundano de todos los seres –porque eso somos al fin y al cabo- ambiciona en el arte más mundo. La aportación del proyecto coral “latidos del olvido” ha de entenderse de esta manera, como una plasmación de la ambición por sumergirse en lo real, aunque sea a veces insoportable; una intervención que, lejos de debilitar la presencia del mundo, nos ofrece  la experiencia del arte como una intensificación de la realidad, tal y como gustaba de decir  Nietzsche.
El paisaje de abandono en el que nos introducimos es el escenario de una batalla hace tiempo entablada y perdida. Es la fábrica, el lugar por antonomasia de lo moderno. El marco en el que el trabajo se transformó en una guerra, en una llamada desesperada a la movilización total de todas las fuerzas y todas las vidas, en la epifanía de una economía que en el siglo XX tomó el casi exclusivo avatar de economía de guerra y se apoderó de todos los recursos con el único imperativo de la producción. Todo es procesado en la automática actividad fabril. En este espacio casi solemne, el de una industria cárnica  abandonada, los azulejos blancuzcos despiden un breve fulgor entre la inmundicia; por todas partes, restos indistintos de instrumentos, de herramientas, de albaranes y anotaciones escrupulosas,  de cosas que se usaron en una lucha en ocasiones atroz, en ocasiones monótona y tediosa. En el desamparo se esparce desordenado todo lo que un ejército empleó, todo lo que gastó, todo lo que dejó precipitadamente atrás en su retirada inesperada y caótica. Queda el paisaje de una batalla, el marco en el que ya sólo es posible adivinar sombras terroríficas, o dolientes, o gestos desesperados de espectros que siguen trabajando, que siguen siendo reclutados por las mañanas en un llamamiento que no termina ni siquiera con la muerte y se repite como la muerte. Las figuras arrancadas al silencio de los azulejos están trazadas con sobriedad, con contención, con la disciplina de no deslizarse hacia el sentimentalismo, sólo apuntando lo que no puede callarse ni ocultarse; sobre el pálido soporte de lo que fue un matadero se esbozan cuerpos en tensión detenida, contorsiones y movimientos cristalizados, acciones corporales atrapadas en su sola ejecución y sin la esperanza de llegar ya nunca a fin alguno. Esas imágenes convocadas en negro tienen el poder y la memoria de una belleza, pero de una belleza desolada, sin azúcares, como la evocada por Rilke al comenzar sus “Elegías de Duino”: una belleza que es anuncio de lo terrible.

Borja Lucena Góngora, Circulo Filosófico Soriano, Feacios

viernes, 27 de abril de 2012

Paye Vargas Soria





"La belleza de la decadencia XI". 
Muestrarios descarnados de la decadencia material de las cosas...


miércoles, 25 de abril de 2012

“No le sonrías nunca”

Su vida -sus recuerdos-
es una colección
de postales insulsas,
instantáneas de un tiempo inexistente,
frustraciones
                      a todo color,
recuerdos de lugares, poses,
días encerrados
en las dos dimensiones
- trece por dieciocho -
de su cerebro plano.

viernes, 20 de abril de 2012

ESPACIOS VACÍOS

El Espacio sólo existe cuando hay algo que lo ocupa, y que permanece en él. El espacio en si es una entelequia,  un presupuesto, el lugar donde se ha de conjugar el verbo ser. Pero este verbo es, a su vez, la identidad que se realiza con otros verbos. Se es-algo, y ese algo es otro verbo, se es trabajador, se es orante, se es viajero…por tanto no se es ser-puro sino ser-actor. Las fábricas  se convierten es espacios privilegiados,  en testigos eternos de verbos eternos que transforman la sustancia bruta destilando vida. A través de sus puertas entraron obreros, seres también definidos por su acción, por su humanidad. A través de los ventanales la luz pasa a formar parte de la materia trabajada. Son construcciones imposibles, templos alquímicos de fuerza y oro de manera que la eternidad del metal noble es el en-si de la fábrica, que graba la vida de una comarca concreta. Se ha convertido en algo más que en un edificio, es la expresión plástica de experiencias humanas. Es la metamorfosis de la oxidación como cambio de sustancia interna.

El abandono es la desaparición de ese Ser que da ser al espacio. Este alejamiento de ese ser no implica la desaparición del espacio, pero lo transfiere a otro tiempo verbal: el pretérito, entonces es cuando decimos “esto fue una iglesia”, “esto fue una estación”, “esto fue una fábrica”…el pretérito es tan fuerte que marca de identidad eterna al espacio, le da nombre y le lleva a un nuevo presente: la antigua fábrica, la vieja estación…El abandono es el vaciamiento interno, el extrañamiento, la alienación, el sin sentido. Como el amante que es abandonado y experimenta el vacío y el vértigo de la eterna soledad, así los edificios parecen derrumbarse en espíritu. Y en cuanto humanos nos resistimos a ello, queremos ver a través de sus paredes, y contemplar su contenido verbal, de vida de dynamis de acción perpetua.

Descubrimos que los espacios y los tiempos van uniéndose en constantes intersecciones, haciendo eternos bucles. Que el no-ser, al igual que el Ser no es algo abstracto, sino que se realiza en una realidad material, porque el espíritu no es más que una manifestación, una irradiación de la materia.

Ulises Faragüit.

viernes, 13 de abril de 2012

Enrique Rubio Romero

"Transparente V"


...fluyen las ideas, fluyen los pensamientos, fluyen los sentimientos.
A veces hay que parar el tiempo para que la vida fluya...





martes, 10 de abril de 2012

Diego Llorente Domínguez

"Fabricación en serie V"/"Mass production V".
Sistema; conjunto de partes organizadas y relacionadas que interactúan entre sí para lograr un objetivo.
     System; whole compounded of several parts organized and related to each other to achieve any objective.